El Ecce Homo y la despoblación rural.

Su trabajo se llama: “Detrás del Ecce Homo” y habla de la importancia del patrimonio de nuestros pueblos y los efectos que el envejecimiento y la despoblación ejerce sobre todo ello.

El Ecce Homo se gradúa en Columbia.  Un aragonés concluye un máster en Nueva York con un trabajo sobre el fresco de Borja.

Por Enrique recio en El Mundo

Convertido en un icono de nuestro tiempo, el Ecce Homo restaurado de Cecilia Giménez sigue dando de qué hablar. Esta vez, nada más y nada menos que formando parte del mundo académico en una de las universidades más célebres de todo el mundo. Todo, gracias al aragonés Alberto Sánchez Sánchez, de Used (Zaragoza), que acaba de concluir su Máster en Conservación del Patrimonio Histórico en la Universidad de Columbia en Nueva York con la publicación de su tesis Behind the Ecce Homo: Rural Development Policy and the Effects of Depopulation on the Preservation of Spanish Heritage (Detrás del Ecce Homo: políticas de desarrollo rural y los efectos de la despoblación en la conservación del patrimonio español).

Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid, en 2014 Alberto Sánchez hizo las maletas para continuar su formación en la Universidad de Columbia con una beca Fullbright. Dos años después, trabaja en la planta 24º de uno de los edificios más emblemáticos de la Gran Manzana, el Empire State Building, donde tiene sus oficinas el World Monuments Fund -la mayor fundación privada sin ánimo de lucro dedicada a la conservación y restauración de monumentos del mundo-. En su trabajo, todos conocen a Cecilia y el boom mediático que supuso la restauración del Ecce Homo de Borja. “La verdad es que todavía no he encontrado a nadie a quien le haya hablado de mi tesis que no conociera la imagen. ¡Incluso vi a gente llevando caretas del Ecce Homo el pasado Halloween!”, asegura.

Cuando Alberto comenzó a plantearse el tema de su tesis, se dio cuenta de quela historia de Cecilia era una referencia que sus compañeros y profesores americanos, que nunca habían estado en el medio rural español, conocían bien. “Lo que estudio es precisamente qué hay detrás del Ecce Homo y de la parte cómica del resultado de la restauración. Y lo que hay es fundamentalmente la historia de las dificultades para mantener el valioso patrimonio de un medio rural que lleva más de 50 años perdiendo población”.

En su trabajo, Sánchez (que cuenta con el honor de haberse convertido en el segundo español en graduarse en esta disciplina desde 1987 y el primer aragonés en los más de 50 años de historia de la titulación), ha tratado de explicar “que son precisamente las personas que viven en los pueblos, especialmente mujeres como Cecilia, quienes se encargan del mantenimiento diario del patrimonio rural. Lo hacen muchas veces sin medios económicos y sin los conocimientos necesarios para ello y en ocasiones con resultados tan desastrosos (desde el punto de vista artístico) como el Ecce Homo de Borja”. El objetivo principal de su tesis ha sido abogar por el reconocimiento institucional del papel que las personas realizan en el medio rural. Según explicó a EL MUNDO, la Unión Europea reconoce ya el papel de los agricultores en la conservación del paisaje, el patrimonio natural y la biodiversidad. Sin embargo, el trabajo de los habitantes de los pueblos en la conservación del patrimonio no se ha reconocido todavía.

El Ecce Homo es el hilo conductor tanto de la introducción como de la conclusión de su tesis de fin de máster. Un texto que consta de 170 páginas y más de 80 fotografías. Entre ambas secciones estudia la evolución de la población rural en España, poniendo especial hincapié en las comarcas de Daroca (Zaragoza), Jiloca (Teruel) y Molina de Aragón (Guadalajara); presenta una descripción del patrimonio rural español; un estudio exhaustivo de las políticas europeas de desarrollo rural y por último, analiza los retos y oportunidades para el uso del patrimonio como un verdadero motor de desarrollo rural que permita de algún modo revertir la despoblación que lleva sufriendo la España rural desde la década de 1950.

Aunque Cecilia Giménez desconoce haber sido objeto de estudio así como que Alberto ha enfocado su tesis en el reconocimiento por su trabajo en la conservación del Santuario de Misericordia de Borja, el aragonés explica que “aunque ciertamente se equivocó en la restauración del Ecce Homo, ella realmente estaba tratando de ayudar. Creo que esa labor voluntaria de trabajo por el bien común que Cecilia llevaba muchos años haciendo, y que de hecho se produce día a día en pueblos de toda España, es muy importante y también muy loable”, dice.

Aún con el paso del tiempo, el Ecce Homo restaurado de Cecilia sigue siendo noticia y se ha convertido más que nunca en un fenómeno mundial. Cuando Alberto presentó el tema de su tesis al claustro de profesores en la Universidad,todos los asistentes reconocieron la imagen del Ecce Homo. “Curiosamente, en estos dos años en la Universidad de Columbia he podido trabajar tanto en Jordania como en Haití y en ambos países conocían también la imagen del Ecce Homo”, afirma Alberto.

 Colgado por Pascual Ferrer Mirasol

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